Había una vez una familia que vivía en Madrid
(ciudad). Se mudó a otra casa en el centro de Madrid, al cabo de dos
o tres días empezaron a oir ruidos.
Alberto, el niño más
pequeño
de la casa, por las noches no podía dormir por aquellos ruidos. Los
padres de Alberto no oían los ruidos, en cambio Sonia la mayor también
los oía.
Una noche a Sonia se le apareció un fantasma y le dijo
- No tengáis
miedo no soy tan malvado como decís.
Sonia se lo contó a su hermano
Alberto pero no se lo acababa de creer y la noche siguiente se le apareció
el fantasma y le dijo lo
mismo que a su hermana y se lo acabo creyendo.
Al final no tuvo miedo
porque el fantasma cada noche iba a darles las buenas noches y a arroparlos.
FIN |